“Ven conmigo, te llevaré en el Cucciolo, el ciclomotor es pequeño pero late fuerte como mi corazón”.

Ducati Cucciolo

Recién terminada la segunda guerra mundial hay un frenesí de movimiento para ir a trabajar y a divertirse, pero hay poco dinero.

El 1946 es el año justo para la entrada en el mercado del económico micromotor de Ducati, acompañado por este estribillo pegadizo difundido por la publicidad radiofónica: dará una fuerte contribución a la motorización y tendrá un enorme éxito popular.

El Cucciolo es diseñado durante la guerra por dos colaboradores ejemplares de Motociclismo, el abogado Aldo Farinelli y su hermano el ingeniero Enzo Furio, y gracias al cambio de dos marchas, puede transportar dos personas y superar subidas bastante empinadas, muy comunes en Italia.

Además siendo de cuatro tiempos (con válvulas en la culata) hace cien kilómetros con un litro de gasolina y no ensucia las bujías, mientras que los otros ciclomotores, casi todos de dos tiempos, consumen más y requieren frecuentes limpiezas de bujía.CUCCIOLO DUCATI 1946

El Cucciolo es producido en seis versiones, constantemente mejoradas del 1946 al 1958. Como recuerda Bruno Ducati, uno de los tres hermanos fundadores de la empresa, se fabricarán casi un millón de ejemplares, incluso aquellos construidos en el exterior bajo licencia. Un verdadero récord.

El Cucciolo entra en la historia no sólo como vehículo utilitario de enorme éxito, sino por los grandes resultados que alcanzará también en el turismo y en el deporte: el raid Paris-Tokio de 18.000 kilómetros en el 1949, los récords mundiales de velocidad en Monza en el 1950, las victorias en pista de Zitelli (y muchos otros) en los años 50, la participación en la Seis Días Internacional de todo terreno en el 1951 con Tamarozzi, son sólo algunos ejemplos de su elevado potencial.

Y además el Cucciolo tiene otro grande mérito: el haber hecho entrar a Ducati en el Olimpo del motociclismo.

Texto de Carlo Perelli

Fuente: Ducati

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